dimarts, 13 de novembre de 2007

Recital de lieder de Malin Hartelius y Helmut Deutsch



Ayer noche asistí al recital de lieder ofrecido por la soprano Malin Hartelius y el pianista Helmut Deutsch en el marco de la “X Schubertíada a l’Illa Diagonal 2007” organizado por “Joventuts Musicals”.
El concierto se desarrolló según el siguiente programa:

Clara Schumann (1819-1896):

Warum willst du and’re fragen, opus 12, nº 11 (1840)
Ich hab’in deinem Auge, opus 13, nº 5 (1843/43)
Er ist gekommen durch Sturm und Regen, opus 12, nº 2 (1842)
Liebst du um Schönheit, opus 12, nº 4 (1840)

Robert Schumann (1810-1856) :

Frauenliebe und Leben, opus 42 (1840)

Jean Sibelius (1865-1957) :

Varen flyktar hastigt, opus 13, nº 4 (1891)
Var det en dröm, opus 37, nº 4 (1902)
Säf, säf, susa, opus 36, nº 4 (1900)
Flickan kom ifran sin älsklings mote, opus 37, nº 5 (1901)

Gustav Mahler (1860-1911):

Rheinlegendchen (1889), nº 7 de Des Knaben Wunderhorn (1893)
Schlimme Kinder artig zu machen, nº 1 de Lieder und Gesänge (1887-90)
Ich ging mit Lust, nº 2 de Lieder und Gesänge (1887-90)
Aus, aus!, nº 3 de Lieder und Gesänge (1887-90)

Malin Hartelius es una joven soprano lírica nacida en Suecia. Estudió en el Conservatorio de Viena con la profesora Margarethe Bence y desde 1989 ha trabajado en la Ópera del Estado de Viena, Ópera de Zurich, Bayerische Staatsoper de Munic y diversos festivales europeos entre los cuales figura el de Salzburg.
La primera impresión que me dió al salir a escena fué la de una mujer bella, de estilizada figura, desenvuelta y elegante. Posee una voz lírica de mucha calidad, de vibrato rápido, una musicalidad exquisita con buen fraseo y expresión cálida. La belleza del timbre y color se vuelve deliciosa en la media voz y en el piano que domina a la perfección. Quizás ha sido en el conocido ciclo de canciones “Frauenliebe und Leben de Robert Schumann, donde ha hecho mejor gala de interiorización y expresividad. Los lieder de Sibelius fueron cantados, en sueco, con sencillez y simpatía.
Fue, sin embargo, con Mahler cuando exhibió un canto más expansivo que le permitió lucir su bella y convincente vocalidad .
Al final obtuvo una fuerte ovación y ofreció tres bises: Als Luise die briefe (Cuando Luisa quemó sus cartas) de W. A. Mozart, Die forelle (La trucha) de F. Schubert y otro lied de Mozart: Der Zauberer (El mago).

Helmut Deutsch acompañó con un piano Kawai de cola que quizás no estaba a la altura que debiera en el sentido de que, al levantar las manos del teclado y antes de que los apagadores hicieran su labor, las cuerdas ofrecieron más de una vez un rechinar sonoro no muy adecuado a la delicadeza de la música. Con todo, estuvo muy correcto, acompañando con sabiduría, musicalidad y bisoñez, siempre atento a la cantante.

Una velada muy agradable.

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