dilluns, 28 de gener de 2008

Concierto final de la 45ª Edición del Concurso Internacional "Francesc Viñas"


Foto de juventud del tenor Francesc Viñas.

Ayer domingo por la tarde se ofreció en el Gran Teatre del Liceu el concierto final de los ganadores de la 45ª Edición del Concurso Internacional de Canto “Francesc Viñas”. No voy a hablar de las características y bondades del concurso, harto conocidas por la afición y ya tratadas en otros foros. Me voy a referir escuetamente a los cantantes que oí ayer tarde en el Liceu.

Sí hay que decir que los primeros premios, tanto femenino como masculino, quedaron desiertos. También quiero advertir que, generalmente, el concierto final acoge a los cantantes-concursantes con un nivel de cansancio considerable por lo que sus interpretaciones están habitualmente algo alejadas de su mejor estado vocal.

La primera en actuar fue la alemana Christiane Karg que fue premiada en la categoría oratorio-lied y cantó An den Frühling de F. Schubert y Geduld de R. Strauss. Bonita voz de soprano lírica con musicalidad exquisita. Lástima que el acompañamiento al piano de Soon-ki Kim fuera del todo olvidable.

La soprano lírica española Carmen Solís, premio especial “Federació Catalana de Teatre Líric” y “Fundació Francesc Viñas” al mejor intérprete de Zarzuela y premio extraordinario Grupo de Liceistas del cuarto y quinto piso a la mejor promesa española, cantó en segundo lugar y nos ofreció “La petenera” de La Merchenera de F. Moreno Torroba y “Pace, pace, mio dio…” de La Forza del Destino de G. Verdi. Su versión de la petenera fue cantada con gracia y desenvolvimiento aunque su versión del aria de Verdi evidenció una técnica incompleta, con un soporte desigual de la voz. A pesar de todo fue muy aplaudida por el público que apreció la futura cantante que hay en ella.

La soprano lírica italiana Grazia Doronzio ganadora del Tercer Premio Femenino “Fundació Puig-“Fundació Gran Teatre del Liceu”- Fundación del Teatro Lírico- Teatro Real de Madrid- “Fundació Francesc Viñas” y Premio Extraordinario “Associació Amics de l’Òpera de Sabadell”, adoleció, según mi criterio, de una técnica suficiente así como de una línea de canto convincente. Cantó un Bellini deficiente “O quante volte…” de I Capuleti ed i Montecchi y la conocidísima aria de La Bohème de G. Puccini: “Sì, mi chiamano Mimì…” sin pena ni gloria.

Foto: el marco del concierto: Gran Teatre del Liceu

El barítono coreano Jin-Won Jung, tercer premio masculino Mitsubishi Electric-“Fundació Amics del Liceu” y Premio Extraordinario del Teatro de la Ópera de Leipzig, posee una técnica que parece sólida y su canto mostró una voz bien timbrada, homogénea sin ninguna dificultad aparente, pero su canto fue anodino en intención y no dijo ni una sola frase que resultara interesante desde mi punto de vista. Cantó “O du mein holder Abendstern” de Tanhäuser de R. Wagner y “Pietà, rispetto, amore” de Macbeth de G. Verdi.

Acabó la primera parte con la actuación de la soprano ligera, creo que cordobesa, Auxiliadora Toledano, Tercer Premio Femenino “Obra Social Caja Madrid” y Premio Extraordinario “Associazione Agimus de Catania” Italia, que cantó pulcramente “Caro nome” de Rigoletto de G. Verdi y con mucha gracia y fina musicalidad “Me llaman la primorosa” de la zarzuela El Barbero de Sevilla de Nieto y Giménez. A mi entender fue la mejor después de Marta Mathéu.

En la segunda parte, después del reparto de premios de rigor, le tocó el turno al barítono norte-americano Lee Poulis que interpretó “Hai già vinta la causa” de Le Nozze di Figaro de W. A. Mozart, y “Cruda, funesta smania” de Lucia di Lammermoor de G. Donizetti. La emisión de la voz sonaba algo engolada y quitaba claridad a la dicción. Su canto fue anodino, y para mí, sin ningún interés.

El tenor coreano Ook Chung, segundo premio masculino “Fundació del Gran Teatre del Liceu” y “Fundación del Teatro Lírico-Teatro Real de Madrid” y Premio del público asistente a la prueba final, cantó “De’ miei bollenti spiriti” de La Traviata de G. Verdi y “Ah! Lève-toi soleil” de Roméo et Juliette de C. Gounod. Su versión de La Traviata fue más bien anodina con, empero, una bella voz de tenor lírico-ligero de volumen apreciable. En cambio “Ah! Lève-toi soleil” fue cantada con gran sensibilidad, un buen francés, línea de canto y legato impecables y unos agudos limpios, contundentes, brillantes e impactantes. Obtuvo una cerrada ovación.

Al final actuó la soprano lírica Marta Mathéu, Segundo Premio Femenino “Fundació Josefina Gironès” in memoriam de Maria Llopis, Premio Especial al mejor intérprete de Mozart in memoriam de Max Klein y Madronita Andreu, Premio Extraordinario Plácido Domingo al mejor cantante español, Premio Extraordinario Ayuntamiento de Moià al mejor cantante catalán, Premio Extraordinario Festival de Música Clásica “El Convent” de Blanes y Premio del público asistente a la Prueba final. Cantó “Non mi dir” de Don Giovanni de W. A. Mozart y “Depuis le jour” de Louise de G. Charpentier. La voz de Marta Mathéu es bellísima y aterciopelada, el dominio técnico no es total pero casi y su manera de cantar es muy musical, expresiva e interesante. Cantó el “Non mi dir” con gran sensibilidad y musicalidad mozartiana modulando la voz con buen gusto y fraseando bien. El “Depuis le jour” fue una verdadera delicia y un servidor se lo pasó en grande. Sólo una cosa cabe decir: su notable obesidad le proporcionará algún disgusto con más de un director de escena y será una pena.

La Orquesta sinfónica de la Casa fue dirigida, como en las últimas ediciones, por Guerassim Voronkov. Su prestación resultó muy buena teniendo en cuenta el poco tiempo de ensayos de que se dispone en estos casos.

Foto: Guerassim Voronkov


3 comentaris:

Anònim ha dit...

molt bé, molt bé,
només trobo que la Carmen Solís a mi no em va agradar gaire...però a part d'això trobo que ets dels millors crítics!
anna

Anònim ha dit...

Qué pilota eh...:P
anna

Josep Rumbau ha dit...

A mi tampoc no em va agradar la Carmen Solís, però treballant molt... vés a saber!
Josep