diumenge, 28 d’octubre de 2007

Salón de Anubis, de Toni Rumbau y Joan Albert Amargós


SALÓN DE ANUBIS
o La Academia de Lilí & Danté


Ópera de cámara para cuatro voces y cinco instrumentos

Reparto:

Lilí-Anubis: María Hinojosa (soprano)
Danté-Thot: Toni Marsol (barítono)
Invitado: Miquel Cobos (tenor)
Rosa: Anna Tobella (mezzosoprano)
Voz títere: Toni Rumbau
Ayudante 1: Pau Gómez Vilar
Ayudante 2: Susana Rodríguez Sánchez

Orquesta: Grupo Instrumental Barcelona 216
Música de Joan Albert Amargós
Idea y libreto de Toni Rumbau
Dirección de escena y dramaturgia: Luca Valentino
Dirección musical: Joan Albert Amargós
Asesor de magia: Mag Lari

Esta misma tarde he asistido a la última representación de esta ópera en la “Sala Petita del Teatre Nacional de Catalunya” en el marco del Festival d’Òpera de Butxaca i Noves Creacions.

Se trata de una ópera que se presenta en su superficie como un divertimento de cabaret y magia pero que esconde dentro de sí misma una visión muy personal sobre la vida, la muerte y la vida post-mortem. El tema crea cierta inquietud y llega a erizar el vello en algún momento pero la ironía e incluso el humor están presentes a lo largo del desarrollo de la trama y permiten “sobrevivir” al espectáculo. Los recursos mágicos, la habilidad del libretista, la sutileza del discurso musical y los aciertos de la dirección escénica logran imágenes de fuerte impacto visual /musical/emocional. El inesperado y logrado final que reinicia el ciclo de la muerte/vida permite un toque de cierto optimismo después del tétrico, aunque rebosante de poesía, transcurrir de la obra.

La música de Joan Albert Amargós subraya con sus atinados acentos el dramatismo de la obra que pasa del jocoso inicio, no exento de aires de premonición de algo mucho más dramático e intenso como realmente ocurre a lo largo del desarrollo de las diferentes escenas, hasta llegar a final dónde se recupera un aire más respirable pero inquietante, al mismo tiempo, al reiniciarse el ciclo. Amargós, que es un verdadero mago de la orquestación, logra tan sólo con cinco instrumentos: un violín, un piano, un clarinete, una trompa y un contrabajo, un intenso juego de colores y efectos acústicos realmente impresionante. La música tiene melodía, cosa muy de agradecer cuando existe canto entre medio. La dirección musical del mismo Amargós ha sido detallada y preciosista estando muy atento a las voces e instrumentos. La conjunción escena/orquesta ha resultado impecable.

Los cantantes/actores merecen nota alta pues han desarrollado sus respectivas partes con musicalidad y eficacia. Lástima que las voces estuvieran amplificadas, pero es posible que las características del espectáculo y de la sala recomendaran este extremo en aras a una buena audición por parte del público que llenaba la sala.
María Hinojosa posee una voz de soprano lírica, de calidad, y el fraseo y dicción han permitido la perfecta comprensión del texto que, por cierto, se proyectaba sobre-titulado encima del escenario facilitando la comprensión en los momentos en los que el volumen y características de la música no permitían una entente suficientemente clara.
El barítono lírico Toni Marsol ha estado magnífico tanto en proyección de voz como en claridad de dicción y musicalidad. Su prestación escénica ha sido notable.
El tenor Miquel Cobos en el papel del Invitado, ha sido un actor muy convincente en el principio de la obra actuando como integrante del público premiado en un macabro sorteo realizado desde el escenario. Después se ha revelado un buen cantante de agradable timbre capaz de cantar tanto pianísimos como fortes con musicalidad y buen fraseo. La mezzo Anna Tobella en el papel de Rosa (la esposa del invitado) con un papel más corto pero de gran carga dramática ha servido el rol con musicalidad y eficacia.

El creador del libreto Toni Rumbau, verdadera “alma mater” del Festival d’Òpera de Butxaca i Noves Creacions, se reserva además su parte de cantante en esta obra aunque sea una prestación del todo atípica puesto que lo hace a través de una “lengüeta” de títere. Este instrumento que deforma la voz hasta reducirla a una caricatura, resulta eficaz en la trama de la ópera puesto que da vida a un títere que simboliza al “ego” más primitivo del Invitado y le da cierto sentido dramático, pero desde el punto de vista estrictamente musical resulta realmente “particolare” como dicen los italianos. Por lo menos a un servidor se le ponen los pelos o las neuronas de punta y entra en un estado de verdadera zozobra vital cuando oye el martilleo tímbrico de la lengüeta. Yo no sé, querido Toni, si Anubis o Thot te pasarán cuentas en el más allá por tal trangresión acústica, pero ¡deberías considerarlo!

En fin, un buen espectáculo operístico que me ha hecho disfrutar y que no voy a olvidar en mucho tiempo.

5 comentaris:

Anònim ha dit...

Apreciado Dr.Rumbau,
vi la obra que reseña con tanto acierto, y coincido plenamente con sus palabras. ¡Ojalá hubiera más óperas nuevas así! Seguro que los aficionados nos animaríamos a asistir. Incluso me pareció raro que siendo una ópera contemporánea, los cantantes pudieran cantar, y los que gustamos del lirismo y del Bel Canto, gozar. Sólo una pena que durara tan poco en cartelera: ¿acaso temen que se propague la experiencia? Es como si tuvieran miedo. Lo dicho: un gusto. Me imagino que algún familiar suyo debe ser el libretista. Le felicito por la cuenta que le trae.
Cordialmente
Un aficionado satisfecho

Anònim ha dit...

¡Bravo por la crítica! He participado en el montaje y me alegra mucho que un entendido como usted haya valorado sus virtudes. Gracias y felicidades por el blog.

Josep Rumbau ha dit...

Celebro de verdad que estemos de acuerdo. Gracias por sus piropos.
Un abrazo,

Anònim ha dit...

A ver si se repone esta ópera que ha sido un visto y no visto...
Anna

Lilith, la Eternamente Libre... ha dit...

Hola que tal, me encanto su blog, me gustaria que hiciera algun post,para las personas jovenes que queremos empezar a escuchar opera , pues para ser honestos en ocaciones no sabemos por donde empezar, ojala y cuente con su visita en mi blog, un saludo, y un beso muy grande desde la ciudad de mexico.