diumenge, 28 de setembre de 2008

Un Ballo in Maschera en el Teatro Real


Foto: unos momentos antes del inicio del estreno de Un Ballo in Maschera en el Teatro Real de Madrid.











Esta tarde he asistido al estreno en el Teatro Real de Madrid de Un Ballo in Maschera de Giuseppe Verdi, pero no lo he hecho físicamente sino a través de la transmisión en directo por vía digital en el cine Cinesa Diagonal de Barcelona.
La función se ha desarrollado bajo el siguiente reparto:

Riccardo: Marcelo Álvarez
Amelia: Violeta Urmana
Renato: Marco Vratogna en substitución de Carlos Ávarez de baja por laringitis.
Ulrica: Elena Zaremba
Oscar: Alessandra Marianelli
Silvano: Borja Quiza
Samuel: Miguel Sola
Tom: Scott Wilde
Un juez: Orlando Niz
Un sirviente de Amelia: César San Martín
Dirección de escena: Mario Martone
Dirección musical: Jesús López Cobos.
Coproducción Royal Opera House, Covent Garden de Londres y Teatro Real de Madrid.

Lo primero que tengo que decir es que la transmisión del sonido de las voces, especialmente durante el primer acto, fue francamente mala, de audición irregular y a veces sin audición como pasó con la intervención de Renato, bastante distinto de lo que ocurrió el día del Don Giovanni del Covent Garden cuya audición de voces fue ejemplar.
No voy a opinar demasiado de la puesta en escena porqué ya he dicho alguna que otra vez que si no me llega a molestar para mí ya es válida. No me ha molestado en absoluto aunque reconozco que la dirección de actores tenía bastante que desear.
La dirección de Jesús López Cobos (en la foto de la derecha), sin ser genial, ha sido muy correcta a pesar de pequeños múltiples desajustes entre foso y escenario que probablemente sean debidas a los nervios del estreno y por tanto es de esperar que se solventen en las próximas funciones.
Voy ahora a hablar de las voces a pesar de la baja calidad de la transmisión y teniendo en cuenta que para poder hacerlo en condiciones hay que estar en la sala y oír cantar en directo. Me arriesgaré de todas formas.
Marcelo Álvarez posee una bella voz de tenor lírico o lírico-spinto aunque los graves sean casi inaudibles. Su técnica le permite hacer todas las notas, apianar la voz con facilidad, cantar con musicalidad suficiente, buena dicción aunque el fraseo/legato sea, como decía un amigo a la salida, bastante anodino. Sus condiciones de actor son francamente pobres y la expresión de su rostro exagerada por lo que llega a distraer. Comprobé que apreciaba mejor su canto si cerraba los ojos. Su prestación en la escena de Ulrica fue bastante buena; mejor estuvo en el dueto del segundo acto con la soprano y cantó con aplomo y sensibilidad el aria "Forse la soglia attinse" que le valió una calurosa ovación. Lástima que en la inspirada frase "Si, rivederti Amelia, e nella tua beltà ..." precipitara el fraseo. Estuvo bien en el vals del final y la escena previa a la muerte. Al final obtuvo una gran ovación.
Violeta Urmana fue para mí la gran triunfadora de la tarde. Su bella y gran voz de soprano dramática, su fraseo, su canto legato, su perfecta afinación y su temperamento sirvieron a una Amelia de lo mejor que se puede oír hoy día. Cantó con poderío y sensibilidad su parte entera, destacando especialmente en el aria "Ecco l'orrido campo ..." el dueto con el tenor del segundo acto y en la maravillosa aria "Morrò, ma prima in grazia ..." Obtuvo una gran ovación al final.
El barítono Marco Vratogna, que substituía a Carlos Álvarez, no tiene una voz ni una manera de cantar adecuada para un papel verdiano protagonista como el de Renato. En efecto, su voz no es bella, la emisión es irregular o, si prefieren, poco homogénea, hace diversos colores según la tesitura en que se mueve, falta nobleza de fraseo y de legato. Hay que tener en cuenta, empero, que se trata de un "cover" es decir de un substituto y a pesar de su condición de barítono de segunda fila, hizo un muy buen papel. Ha sabido suplir sus deficiencias con una buena dosis de coraje y entrega escénica. En sus dos arias "Alla vita che t'arride" y especialmente en "Eri tu ..." ha estado bastante mejor de lo que podíamos esperar obteniendo incluso una calurosa ovación al final de la segunda.
La mezzo Elena Zaremba ha cantado el papel de Ulrica con voz brillante y graves contundentes.
El papel del paje Oscar ha sido exquisitamente interpretado por la soprano Alessandra Marianelli tanto en su vertiente de actriz como vocal. Ha dado, a mi parecer, una verdadera lección magistral de cómo hay que cantar el personaje.
Los demás participantes han estado correctísimos todos ellos, destacando la buena labor de Miguel Sola y Scott Wilde en los papeles respectivos de Samuel y Tom. A destacar el Silvano de Borja Quiza que me ha sorprendido por la calidad de su voz, su perfecta musicalidad y su convicción y presencia escénica: le auguro un brillante porvenir.
El coro ha estado muy bien y la Orquesta Sinfónica de Madrid ha exhibido un buen sonido con una buena prestación de solistas como el corno inglés y el cello.
En fin, una velada con claros y oscuros pero entretenida.

5 comentaris:

dandini ha dit...

Estoy basicamente de acuerdo con tus comentarios solo me gustaria añadir que refiriendonos a la parte escénica la historia relatada queda como algo distante sin demasiada relevancia.A mi me gusta que a nivel teatral me sorprendan. Si todo es tan previsible el grado de atención escénica por parte del público se relaja y llegan las temibles toses.

Josep Rumbau ha dit...

Tienes razón y no sólo las toses sino el temible ruido de los celofanes y demás artilugios bursátiles contenedores de caramelos, bombones o palomitas, porqué algunas se trajeron pica-pica, ¡como estábamos en el cine!

ximo ha dit...

Estaria d’acord amb vosaltres, però si les veus tenen la categoria que tenien ahir, i tractant-se del Ballo in Maschera i no de Boulevard Solitude, no crec que hi haguessin gaires estossecs. En el cine ni un, silenci pràcticament total.

Josep Rumbau ha dit...

Tu vas ser un afortunat Ximo, però a la meva esquerra hi havia una senyora que anava fent amb la bosseta. De totes maneres és cert que el major volum del so en el cine no et deixa sentir les tosses.

ximo ha dit...

Ja,ja,ja,ja deu ser això Josep, no hi havia caigut