diumenge, 4 de novembre de 2007

Diari d'un desaparegut/El castell de Barbablava en el Liceu

Fotografías de Antoni Bofill

Esta tarde he asistido en el Gran Teatre del Liceu a la representación de la dos obras que se representaban seguidas sin solución de continuidad: Diario de un desaparecido de Leos Janacek y El castillo de Barbazul de Béla Bartók, que se ha representado bajo el siguiente reparto:

Diario de un desaparecido:
El hombre (Janík): Michael König
La mujer (Zefka): Marisa Martins
Prime
ra mujer: Assumpta Mateu
Segunda mujer: Beatriz Jiménez
Tercera mujer: Anna Alàs

El castillo de Barbazul:
El duque Barbazul: Willard White
Judit: Katarina Dalayman
Prólogo (voz grabada): Pere Molina
Dirección m
usical: Josep Pons
Dirección de escena: Àlex Ollé y Carlus Padrissa (La Fura dels Baus)
Nueva producción: Gran Teatre del Liceu/Opéra National de Paris.


Diario de un desaparecido es un conjunto o ciclo de 22 canciones para tenor, mezzosoprano y tres voces femeninas y, originalmente, piano pero que se ofrece en la versión orquestal de Gustav Kulm. Trata del proceso de enamoramiento de un campesino (Janík) por una gitana (Zefka), desde el momento de la fuerte atracción inicial hasta que decide dejarlo todo e irse a vivir con ella (y el hijo que espera) una nueva vida en una valiente determinación de renuncia a su familia y país.

El diario de Barbazul es una breve ópera para bajo y mezzosoprano basada en el celebérrimo cuento de Charles Perrault. Judit, la esposa del Duque Barbazul, desea abrir las siete puertas del castillo a pesar de las advertencias del marido. Descubre de manera sucesiva la cámara de la tortura, la sala de armas, la del tesoro, el jardín, las inmensas posesiones del duque y el lago de lágrimas. Barbazul le advierte que no abra la séptima puerta, pero la curiosidad femenina puede más, y como Elsa de Brabante que no deja de insistir hasta que descubre el secreto de Lohengrin que la pierde, aquí también Judit insiste e insiste hasta que logra la llave para abrirla. Ella espera encontrar las anteriores esposas del duque asesinadas, pero, para su sorpresa, descubre a tres mujeres muy bellas. Ellas son las esposas de la mañana, del mediodía y de la tarde con lo que empieza a comprender que ella será la esposa de la noche. Barbazul la cubre con una capa de estrellas y cierra la puerta tras de sí, sumergiéndose el castillo de nuevo en las tinieblas.

El diario de Barbazul comienza con Judit recordando la oposición de su familia a la boda con el duque. Éste es el pretexto del que se sirven los montadores del espectáculo para iniciar esta ópera justo dónde termina Diario de un desaparecido, enlazando las advertencias familiares a Janík con las dirigidas a Judit. Tal como si se tratara de la misma mujer.

El espectáculo global resultante es un montaje de 95 minutos que se presenta sin solución de continuidad.

La puesta en escena de La Fura dels Baus no defrauda. En la primera obra, la actuación de Janík se realiza desde un agujero en medio del escenario, sugerente imagen que recuerda la posición cerrada del protagonista por sus prejuicios raciales y también su esclavizado sentir por los encantos de su amante (por lo menos, es lo que me ha parecido entender). Tras el inicio de la escena amorosa con Zefka, aparecen figurantes de ambos sexos prácticamente desnudos deslizándose por el suelo alrededor de los dos amantes con un bello, sugerente y seductor movimiento coreográfico ondulante, muy bien iluminado, que resalta muy bien el erotismo del momento. Al final, Janík sale del agujero cuando entiende que va a dejarlo todo por ella y el hijo de ambos, es decir, cuando se libera de sus prejuicios y decide romper cadenas e irse a vivir su vida.

El tenor alemán Michael König, tiene una convincente voz de tenor lírico con suficiente musicalidad y agudos impactantes para cantar su difícil parte. Desde el punto de vista escénico, quizás demasiado entrado en carnes para mi particular gusto, pero muy convincente en su actuación. La mezzo Marisa Martins, déjenme decirlo, posee una voz que no es bella pero sí sugerente y es una señora que sabe cantar y tiene una musicalidad más que notable. Si a ello le sumamos un estilizado y atractivo cuerpo además de ser una buena actriz, comprenderán que el resultado final sea convincente. Las tres mujeres han cantado, desde la parte izquierda del foso orquestal, con un gusto exquisito, voces empastadas y afinación impecable. La dirección musical de Josep Pons ha sido cuidadísima, casi de orfebrería, de música de cámara y ha hecho que la orquesta de la Casa sonara con belleza, ductilidad, elasticidad y precisión. La música de Janacek bellísima y sugestiva como siempre ha salido beneficiada de la inspiración de Pons y la prestación orquestal así como de los solistas de la velada.

La puesta en escena de El Castillo de Barbazul se ha basado en un escenario oscuro dónde, a través de proyecciones de video, proyectadas ya en singular, ya en pantallas transparentes paralelas y superpuestas, han dado vida a una multitud de imágenes sugerentes de las percepciones y pensamientos de Judit tras la abertura de las distintas puertas del castillo. El resultado muy espectacular y lleno de ideas, poco habituales en los teatros de ópera, ha colmado mis expectativas de espectador a veces escéptico en según qué montajes actuales.

La soprano Katarina Dalayman ha cantado el rol de Judit con su voz de soprano spinto/dramática con propiedad y buen gusto. El jamaicano Willard White ha lucido su bella y timbrada voz de bajo cantando con autoridad, musicalidad e intención dramática su rol del duque Barbazul.

No puedo entrar en la dicción de los cantantes porqué mis nulos conocimientos del checo (Janacek) y de la lengua magiar (Bartók) no lo permiten.

Josep Pons ha dirigido también esta ópera con gusto exquisito dando énfasis al clima de misterio de un sinfonismo casi cinematográfico (como asegura él mismo en una entrevista publicada en la hoja informativa del Gran Teatre del Liceu.

En fin señoras y señores, les recomiendo vivamente que no se pierdan este montaje. Me lo agradecerán.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

M'estic estirant els cabells un a un...!!!!!!!!
Anna

Anònim ha dit...

No! No ho facis!! Jo ho vaig fer una vegada i ja has vist el resultat: el cap pelat.
Josep