diumenge, 29 de juliol de 2007

Norma en el Liceu

Fotos de Antoni Bofill. Las fotografías pertenecen al otro reparto de la ópera (Rachele Stanisci, Dolora Zajick, Franco Farina y Giacomo Prestia). Foto 1: primer acto.

Esta tarde he asistido a la penúltima representación de Norma, de V. Bellini, en el Gran Teatre del Liceu, que se ha desarrollado bajo el siguiente reparto:

Norma: Fiorenza Cedolins

Adalgisa: Sonia Ganassi

Pollione: Vincenzo La Scola

Oroveso: Andrea Papi

Clotilde: Begoña Alberdi

Flavio: Jon Plazaola


Coro y Orquesta del Gran Teatre del Liceu

Dirección escénica: Francisco Negrín

Dirección musical: Juliano Carella


La misma producción de los últimos años con algún ligero cambio, pero, en el fondo, lo mismo de siempre. Decorados funcionales y útiles para enmarcar las distintas escenas, gracias, también, a una buena iluminación.


Fiorenza Cedolins ha cantado una Norma muy convincente, con voz sólida, grande y bella de soprano lírico-spinta. A pesar de no ser una belcantista pura, ha adaptado con inteligencia el personaje a su vocalidad y ha cantado con fuerza dramática, buena dicción, voz homogénea, afinación impecable, musicalidad, seguridad en la coloratura, agudos y graves impactantes, todo ello dentro de la más estricta ortodoxia “alla italiana” y con una magnífica presencia escénica.

Su famosa aria “Casta Diva” ha levantado una primera ovación de gala que ha sido seguida de otras no menos brillantes especialmente en los duetos con Adalgisa y en la escena final con Pollione y Oroveso.

La mezzo Sonia Ganassi ha servido el papel de Adalgisa con gran solvencia vocal y escénica. Su bella voz de mezzo lírica y su musicalidad han ido muy unidas a las condiciones de su compañera, y ha obtenido también una merecidísima ovación especialmente en el largo dueto con Norma.


El tenor Vincenzo La Scola no ha estado a la altura de las circunstancias y su prestación ha sido francamente floja. Su voz suena desigual, con distintos colores y sus notas agudas están desapoyadas. La justeza en la afinación se pierde demasiadas veces. Norma es el paradigma de la ópera belcantista y no se entiende qué hace un tenor como éste en una ópera como ésta. Uno ha podido ver en el programa de la próxima temporada que este señor está contratado para cantar Luisa Miller de G. Verdi . Si alguien no lo remedia... ¡Que Dios nos coja confesados! Foto 2: fálicos menhires enmarcan la acción central de la ópera.


El bajo Andrea Papi, con una dicción y fraseo anodinos, ha interpretado el personaje de Oroveso con ganas pero el resultado no ha pasado de correcto.


Muy bien la Clotilde de Begoña Alberdi. Ha cantado con desenvoltura vocal y escénica una parte realmente corta pero ha estado muy incisiva e intensa y ha lucido sus condiciones de actriz y de soprano lírica de calidad.


Correcto el Flavio de Jon Plazaola.

El coro ha estado espléndido, realmente impactante.

Juliano Carella ha dirigido con fuerza y brío la orquesta titular de la casa, ha concertado la ópera con seguridad y ha dejado cantar, cosa muy de agradecer tratándose de una ópera belcantista.

En fin, una gozada con una perla negra: el tenor.


Foto 3: final de la ópera.

4 comentaris:

quim ha dit...

Molt ben vist el detall dels menhirs. Es una cosa que se m'havia passat desaparceguda :)

Anònim ha dit...

És que ets molt ben pensat. Qui sinó una ment retorçada podria associar aquestes innocents escultures amb signes de caràcter fàlic!
Josep

Anònim ha dit...

Vaja....no us puc deixar sols que ja veig cap a on van les vostres converses...
Anna

Anònim ha dit...

Ja tens raó. I la fideuà?
Josep